Mensaje a la fanaticada ponceña

Ponce, P.R.    La pasada temporada de los Leones de Ponce concluyó el 11 de julio de 2017; en esa misma
noche, el jugador Victor Liz se comprometió a estar con los Leones desde el primer día de competición,
tanto de la Liga de las Américas (LDA) como del torneo del Baloncesto Superior Nacional (BSN) de Puerto Rico.

La gerencia de los Leones de Ponce estuvo en comunicación constante con el jugador, y en espera tanto
de la confirmación de FIBA, para nuestra participación en ese torneo internacional, como de la fecha de
comienzo del BSN para finalizar los detalles de la negociación, ya que tras el paso del huracán María, hubo incertidumbre sobre si el torneo local se celebraría o si iniciaría con
retraso.

Es en ese periodo de incomunicación, a causa de los daños causados por el huracán María, surge la
oferta para Victor Liz irse a jugar a Argentina, y ante la incertidumbre de si habría o no participación en
la LDA y en el BSN, y Víctor Liz necesitar jugar para mantenerse activo y sustentar a su familia, este aceptó la oferta, decisión que entendemos y respetamos.

Tan reciente como el martes de la semana pasada, hicimos una oferta de pagar la suma de $20,000 al
club Obras Sanitarias de Argentina a cambio del permiso para que Víctor jugara en Puerto Rico, con los
Leones de Ponce. Dicho pago sería independiente al salario del jugador. La respuesta del equipo Obras Sanitarias a nuestra oferta advertía que cualquier permiso a Victor Liz no podría ser por un periodo prolongado ya que lo necesitaban en Argentina en el mes de julio, para comenzar los entrenamientos de cara a la gira del club por Europa.

Desde nuestro punto de vista, no hacía sentido invertir esa cantidad de dinero por tener al jugador
solamente durante un mes y que su participación no se extenderia a la postemporada. Ahí procedimos a
explorar la opción de comprar su salida del contrato, pero se nos indicó que la cláusula en el contrato
para la salida de Liz requería un pago de $100,000. Queremos tener a Victor en nuestro equipo, pero
hay que reconocer que esa cantidad no va a tono con la realidad económica de nuestro equipo, ya que
para que Liz jugará con Ponce, tendríamos que haber pagado los $100,000, más el salario del jugador, y
ello definitivamente no hubiese sido una acción de sana administración del presupuesto del equipo.

Hicimos todos los esfuerzos posibles para buscar una solución que permitiera que Victor se nos
incorporara en algún momento de la temporada, desde visitarlo personalmente al Club de Obras
Sanitarias el pasado 6 de febrero, hasta múltiples comunicaciones tanto con el Club como con el agente del jugador.  Lamentablemente, es una realidad el que no podremos contar con Victor Liz para esta temporada. No obstante seguiremos en comunicación con el jugador, como hasta el momento,
y de surgir una oportunidad viable, la ejecutaremos.

Establecido eso, no es correcto pensar que por el hecho de que Víctor Liz no se reporte a los Leones,
nuestro equipo no será contenedor al campeonato. El año pasado tuvimos a Victor Liz, y luego de un comienzo de 8-10 terminamos en la cuarta posición con record de 19-17 , pero no tuvimos en cancha a Carlos Rivera, Ángel Daniel Vassallo y Gaby Belardo perdió 17 juegos, entre otros factores.

Este año, de por sí, ya hemos logrado cosas que no lográbamos hace dos temporadas o más atrás como por ejemplo, vencer a Aguada en su cancha, a San Germán en su cancha, y el equipo ha demostrado carácter venciendo a Arecibo y Quebradillas en su casa, que tradicionalmente suelen ser victorias difícil de sacar.

Además, tenemos más profundidad que el año pasado ya que contamos con:

  • Nuestro capitán Carlos Rivera, con Cliff Durán y Andrés Torres como sus relevos, formando
    posiblemente el mejor trío de armadores que los Leones han tenido desde el 2013 al presente.
  • Gaby Belardo saludable, ahora junto a Wil Martínez que en la pasada temporada registró
    promedio de 15.2 puntos por juego y 38% efectividad desde el área de tres puntos, que deben cubrir la posición de escolta con la ayuda de Carlos Rivera en algunas ocasiones.
  • Vassallo tirando el por ciento más alto de efectividad desde la línea de tres puntos en su carrera.
  • Mike Young, un refuerzo sólido, que está liderando el BSN en anotaciones.
  • Peter John Ramos como centro “backup”, con la capacidad de anotar sobre 20 puntos en
    cualquier noche, algo que el equipo llevaba años careciendo.
  • En honor a la verdad, hay que reconocer los errores, y la realidad que Chris Walker y Von Wafer
    resultaron no ser las piezas necesarias, principalmente por la falta de integración a nuestro
    grupo de nativos más allá de los números individuales que hayan presentado. Tan es así, que el
    equipo jugó para 3-3 jugando con 1 solo refuerzo, con victorias sobre Bayamón (líder al
    momento), en San German (no se ganaba hace 2 años) y en Quebradillas. El comienzo de
    temporada es para eso, para ir viendo el equipo e ir haciendo los ajustes pertinentes.

Hoy, lunes, recibimos a Adrian Uter como nuevo importado, con tres días practica previo a su
primer partido, el jueves cuando visitemos a los Vaqueros de Bayamón en el Coliseo Mario
“Quijote” Morales. Entendemos que Uter completa perfectamente las áreas
que necesitamos reforzar, como los rebotes, mejorar la defensa colectiva. Es un jugador que
hace lo que sea necesario para que el equipo gane, no está pendiente a números individuales. Es
un líder unificador, respeta la franquicia, la fanaticada y todo lo que representa, y un elemento
importante, esta invicto en el Auditorio Juan “Pachín” Vicens.

Seguiremos haciendo los ajustes necesarios que entendamos nos pongan en una mejor posición
para competir por el campeonato al que todos aspiramos.

La temporada 2018 es otro gran reto que como siempre afrontaremos en busca de ese decimoquinto
campeonato que tanto anhelamos y desea nuestra fiel fanaticada. Nos toca asumir nuevos roles,
acoplarnos y darlo todo por la causa roja y negra como de costumbre.

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